Sí, los tiempos han cambiado. Lo que antes, durante miles de años, fue puerta de acceso, ahora, en estos tiempos, se ha convertido en algo periférico y marginal.
Estamos hablando de una zona de la Asturias más rural donde los ríos cavaron hoces tan estrechas que solo dejan pasar sus aguas agolpadas. Es el caso del río Trubia a su paso por el Desfiladero de las Peñas Juntas (en Proaza) o, un poco más arriba, (en Teverga) donde el río Páramo excavó la Foz de Estrechura.
Esta imposibilidad de comunicarse a lo largo de los ríos forzó desde tiempos prehistóricos las rutas por lo alto de las montañas, accesibles únicamente durante los meses más templados. Una de ellas es el Camín Real de la Mesa, que comunicaba la capital de los astures (Astúrica Augusta, actual Astorga) con el mar de Pravia.
Iniciada por los indígenas, fue perfeccionada por los romanos y ensanchada por el inquisidor general Fernando de Valdés y Salas para que pudieran circular los carros que transportaron las numerosas piezas de alabastro que iban a formar parte de su mausoleo en la colegiata de Salas, una joya del arte renacentista. Esta vía de comunicación fue la que situó en el mapa a Bandujo / Banduxu, topónimo formado probablemente con una raíz indoeuropea BAND “lugar fortificado” y el término latino OSTIUM “puerta”, como el también asturiano Ujo / Uxo, que es la puerta por el valle. Así pues, Bandujo (Vandugio en textos medievales) sería etimológicamente una puerta fortificada que daba entrada al valle de Trubia y a toda la vega del río Nalón.

Acorde con su condición de entrada, acogió la capitalidad del concejo de Proaza hasta que la técnica industrial pudo abrir una carretera y una vía de ferrocarril minero paralelas al río principal. A partir de ese momento, Bandujo cayó en el olvido en lo alto de las montañas, con una vida autosuficiente, como lo atestiguan la variedad de hórreos, fuentes, molinos, lavaderos y casas que todavía siguen en pie. Es en los años 80 del siglo pasado cuando le llega la modernidad con la luz eléctrica, teléfono y una carretera asfaltada.
Deja un comentario