El lado oscuro de Clarín

Se puede decir que la vida adulta de Leopoldo Alas “Clarín” transcurrió placentera en Oviedo, ciudad en la que, con el nombre de Vetusta, ubica la acción principal de su obra “La Regenta”, la mejor novela del Realismo español. Aunque hay quien podría discrepar al advertir que el adjetivo más adecuado sería decir que llevó una vida intensa, muy intensa, incluso pendenciera.

Además de atender a sus obligaciones docentes en la cátedra de Derecho Natural en la Universidad de Oviedo por la mañana, la tarde la dedicaba a sus actividades lúdicas en el casino y a responder a la numerosa correspondencia que lo relacionaban con el resto del mundo cultural, de ahí que se le pueda considerar como el provinciano más internacional desde esa olvidada esquina que duerme la siesta en una ciudad de provincias, con permiso de su paisano del siglo anterior, el benedictino fray Benito de Feijoo.

En 1891 es elegido concejal por el Partido Republicano en su ciudad, puesto al que le dedica una intensa atención.

Al año siguiente, en 1892, tiene lugar un encuentro bastante olvidado con el escritor cubano afincado en Madrid Emilio Bobadilla, unos hechos que Clarín nunca quiso recordar. Un poco antes, en la revista Madrid Cómico, Clarín alababa con mucho entusiasmo el valor literario del joven escritor cubano, pero esta amistad se enfrió y sufrió un profundo revés por causas que no conocen con exactitud, aunque todo indica que eran de índole literaria. Esa amistad se convirtió en odio y Clarín escribe en uno de sus paliques una carta dirigida a fray Candil (seudónimo de Emilio Bobadilla): “En letras de molde no se puede hablar de duelos ni de quebrantos; pero se puede hablar de…asaltos. ¿Acepta Fray Candil? ¿Con toda formalidad, acepta?” Clarín le ofrece tren y fonda en Oviedo, pero Bobadilla se niega a batirse en un duelo con un vejestorio de provincias. Muy airado, Clarín se sube al primer vagón que puede para batirse en un duelo a primera sangre en Madrid. Así, a la tres de la tarde del 20 de marzo de 1892 se encuentran en las afueras de Madrid el ofendido, Clarín, y el escritor Emilio Bobadilla con sus respectivos padrinos y médicos. Clarín llevó a sus amigos Armando Palacio Valdés y Tomás Tuero.

Quedó excluida la estocada con las armas escogidas por el asturiano: sables de empuñadura francesa con cazoleta lisa y hoja triangular. Ejerce de juez el comandante Antonio Reina, conocido experto en estos lances, prohibidos desde los Reyes Católicos.

Leopoldo Alas «Clarín» 1852-1901

Desde la perspectiva actual, parece muy extraño que Clarín, catedrático de Derecho, concejal progresista en su ciudad, el autor que criticó en su novela La Regenta el duelo entre el marido engañado de Ana Ozores y el lechuguino Álvaro Mesía por ser algo anacrónico, además de estar fuera de la ley, salga de Oviedo (algo que no le gustaba) para batirse en duelo con otra persona más joven y más alta, cualidades que él, como practicante de esgrima, conoce que iban en su contra, una persona zurda, miope y ya mayor, 9 años antes de morir.

Emilio Bobadilla «Fray Candil» 1862-1921

El caso es que Clarín estaba convencido de que el duelo sería “coser y cantar”, según escribió en uno de sus paliques, y siguió adelante, pero la fortuna no estuvo de su parte porque en uno de los primeros lances empezó a sangrar por la boca por lo que el juez ordenó detener y suspender el duelo, según el código que rige en los duelos a primera sangre.  Alguno de los presentes recriminó a Bobadilla que se pusiera a cantar en aquellas condiciones en las que estaba presente un herido, a lo que el escritor caribeño contestó que él cantaba mientras a Clarín lo cosían, por seguir la corriente de “coser y cantar” que había pregonado el ofendido unos días antes.

El pasado 5 de octubre de 2024 la ovetense Escuela de Esgrima Histórica Gaudiosa entregó a los bisnietos de Clarín el Premio en su Primera edición a título póstumo en un acto en el que hubo una dramatización del duelo en el que el autor de este artículo actuó como el comandante Antonio Reina, juez del lance. A la citada Escuela, y sobre manera a su presidenta, Carolina Lasheras, le agradezco toda la información que se expone aquí sobre el duelo.

El juez del lance en la dramatización con los dos sables

En el 140 aniversario de la publicación de La Regenta.

Nota: la foto de la portada está sacada del diario ovetense la Nueva España (6 de octubre de 2024)

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